jueves, 29 de noviembre de 2012

¿Para qué matar la gallina de los huevos de oro?




Con el acostumbrado estilo del gobierno municipal actual, se ha hecho un anuncio difuso pero nada categórico que deja para la comunidad muchísimos interrogantes aun por resolver.


De la firma de un memorando de entendimiento, del cual el alcalde hizo particular pedagogía, se desprende un preacuerdo entre la empresa Aguas de La Guajira que en el año 2000 suscribió el contrato “ESTIPULACIONES QUE RIGEN LA OPERACION REHABILITACION Y MANTENIMIENTO DE LA INFRAESTRUCTURA DE LOS SERVICIOS PUBLICOS DE ACUEDUCTO Y ALCANTARILLADO ENTRE EL MUNICIPIO DE RIOHACHA Y LA SOCIEDAD AGUAS DE LA GUAJIRA S.A. E.S.P” y la empresa de capital español Inassa, actual operadora de negocios de agua potable, alcantarillado y aseo en Barranquilla, bajo el rotulo de Triple A.

En términos coloquiales lo que se presenta a nuestra sociedad es como cuando se anuncia que a usted le van a cambiar la casa y resulta que le pintan la fachada y le devuelven la misma casa, lo mismo acontece con lo anunciado en Riohacha. La ciudad está a las puertas de un negocio entre una desprestigiada operadora que agotó las esperanzas de una generación por ver agua constante y potable en la ciudad y una nueva con acento extranjero que hereda la misma letra firmada hace una década. Y quedamos todos como en la frase del tio Fabrizio en el personaje de Tancredi y definitoria del gatopardismo "Si queremos que todo siga como está, necesitamos que todo cambie".

Cuando Aguas de La Guajira llegó a territorio del municipio suscribió una jugosa concesión en la que recibía activos del municipio; como lo estipula la clausula 5 “En el momento de firmar el Acta de Iniciación de la Operación, el municipio entregará la posesión a Aguas de La Guajira S.A. E.S.P. de todos los bienes incluidos en el Acta de Iniciación de la Operación, en el estado que se encuentren”  y además por 13 años aportaba el municipio todos los recursos provenientes del Sistema General de Participaciones para Agua Potable y Saneamiento Básico (Patrimonio Autónomo), que hoy son del orden de 4 mil millones anuales, pero que en sus comienzos promediaban los 500 millones de pesos, además de los conceptos pagados por los usuarios por la prestación del servicio. Por su cuenta Aguas de La Guajira lo único que aportó al negocio, fue la cédula del Representante legal.

Durante los 10 años la concesión privada ha ejecutado cuantiosos recursos que superan los 200 mil millones de pesos provenientes del patrimonio autónomo implementado en el contrato, además de los dispuestos por el departamento para dotar al municipio de un sistema de agua potable y alcantarillado eficiente. Sin embargo, la realidad es y por lo que vemos, seguirá siendo otra.


Esa es la “gallina de los huevos de oro” que no quieren matar y que deja en evidencia el afán de la administración por deslegitimar otra salida, que no sea darle otro aire al mismo contrato que ha operado y administrado el sistema por más de dos lustros. Especialmente en estos momentos que por vías del plan departamental de aguas, se anuncian inversiones por más de 50 mil millones de pesos para este sistema que tendrá el record de ser el acueducto inoperante más caro del mundo.      
   
Angel Roys Mejia @Riohachaposible 

1 comentario:

  1. Con estas artimañas politiqueras me acuerdo de un gran amigo samario quien sabiamente me dijo "CAMBIAN LAS RATAS PERO EL PROBLEMA SIGUE"

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