@Riohachaposible
Hoy la ciudad conmemora al tenor
de la comprobación de la tesis de la academia de historia su cumpleaños, cada
vez más cerca del quinto centenario. El año entrante para estas calendas se estará
cumpliendo el ciclo que dio nombre al programa más ambicioso de la actual administración
que prometía entre otros asuntos resolver problemas como el agua, la movilidad,
la construcción de una variante para la ciudad, construcción de un matadero, el relleno sanitario y la restauración del
teatro Aurora, entre otros puntos del denominado plan “Riohacha 470 años”.
En tres años poco se ha avanzado
en concretar esta agenda de puntos estratégicos, lo que hace dudar que en un
año, como lo expreso el alcalde de candidato: “el agua dejara de ser tema de
campaña”. Y en consecuencia, los ejes que hicieron parte de su programa de
gobierno como la competitividad, la dignidad, la seguridad, la prosperidad y la
sustentabilidad ambiental tendrán que ser incluidos obligatoriamente en los
planes de la ciudad para el próximo periodo.
Quienes visitan a Riohacha luego
de una ausencia prolongada de inmediato tienen la percepción de que la ciudad
ha crecido, al apreciar que por sus puntos cardinales se han construido
complejos comerciales como el Succimma, Tierra Santa y pronto por la entrada de
Santa Marta el Éxito, iniciativas privadas que dejan esa sensación visual. Pero
tan pronto se empieza a entrar en el corazón de la ciudad y se observa los líos
de movilidad en el antiguo y nuevo mercado, se abre un grifo y se nota que el
agua sigue siendo racionada, se mira el periódico y se leen noticias de niños
muertos por desnutrición, ola de atracos y asesinatos entre bandas criminales,
la quimera es sustituida por la realidad.
Efectivamente la ciudad ha
crecido, pero no se ha desarrollado. El plan de Ordenamiento Territorial (POT) que
se constituía en el estudio urbanístico más serio realizado sobre la capital guajira,
se ha ido diluyendo en la improvisación, en la ausencia de políticas públicas, en la incapacidad
de construir consensos y en el abuso desmesurado de la propaganda municipal que
a punta de anuncios ha sembrado en los riohacheros incautos la idea de progreso
cuando lo que realmente sucede es una especie de “danza de cangrejos” que hace
pensar que se avanza, yendo para atrás.
No se puede dejar de mirar a esta
ciudad otrora “perla del caribe” desde los ojos de la historia y en su presente
al decir del maestro Lázaro Diago Julio, recientemente fallecido, en su obra, Riohacha Fenix del Caribe, la capital
sigue siendo presa de piratas y corsarios que han saqueado no solo su
presupuesto sino también su potencial. Hoy la única prosperidad que se respira
es la de los que gobiernan.


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